CON EL ULTIMO ALIENTO
Italiano y Los Andes igualaron en dos tantos, en un partido que sólo fue vibrante en los últimos 20 minutos. Errores defensivos en ambos equipos permitieron tal marcador y el encuentro fue una clara demostración de lo que rindieron ambos en el presente torneo. En el final, el Azzurro que se retiraba perdiendo ante su gente, empató a través de Sebastián Lamacchia en un gol agónico que otra vez le permitió sumar de a uno al equipo de Rubén Agüero.
Nada había sucedido en los primeros ochos minutos de juego. Sólo se veía a un Italiano en cancha que dominaba y atacaba el conjunto Milrrayitas y ejercía presión suficiente como para volcar el partido a su favor. Pero un rechazo de Celaya habilitó a Tridente, que entrando por una fisura de la defensa, definió ante un Flores que nada pudo hacer. Luego del gol visitante, el partido se cayó en un pozo por el resto del tiempo que duró la etapa: un Los Andes bien parado cuidando el resultado a favor y un equipo de italiano que tenía el balón, lo lateralizaba y era carente de peligro en la definición.
En el complemento, el local salió con la decisión de buscar la igualdad, pero faltaba peso ofensivo, aunque se notó una mejora respecto a la primera parte. El ingreso de Gonzalo Verón fortificó el lado izquierdo del ataque y allí Italiano comenzaba a asomar un poco más de peligro al conjunto Lomense. Sobre los 28 minutos, Juan Manuel López ingresó al área y Barreiro lo tumbo, lo que generó el pitazo de carreras para cobrar el penal que Ezequiel Molina, con toda la confianza del mundo, facturó para el empate parcial. Pero un minuto más tarde, cuando todavía el gol se festejaba, el mimo Molina le cometió penal a Tridente (así lo entendió el árbitro Carreras) y el mismo Tridente lo cobró en gol para la victoria parcial de Los Andes. Con amor propio y con la consigna de no perder en su casa y ante su gente en el cierre del año, el ACIA iba a buscar el empate. Y sobre el final, agónico y con el último aliento, Juan Manuel López la tiró por arriba de Cáceres, dio en el travesaño y Lamacchia e arremetida y guapeando clavó la igualdad.
Fue empate y no se perdió. Se cerró un año con muchos aspectos negativos y que nadie quiere que los mismos se repitan. Un año 2010 para olvidar, pero para no olvidarse de lo sucedido.
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